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El
único límite de los trucos de la industria es la
imaginación del prestamista, no las leyes federales. Todos los
trucos tienen el mismo propósito: obtener grandes ganancias,
no ayudarle a usted. El trato justo para quien solicita un préstamo
no se considera.
Entonces tiene que aceptar esta oferta desfavorable.
Que usted tenga el crédito dañado no significa que tenga que aceptar crédito a tasas de interés anual del 25%, 50% o incluso muchos cientos de porcentaje más. Ni si quiera tiene que aceptar los fraudes de créditos con “interés bajo” que aplican grandes cargos por pagos anticipados, por pagos atrasados, o por tramitar documentos o informes crediticios. Incluso las personas con el crédito dañado pueden obtener préstamos y tarjetas de crédito que no le cobran un ojo de la cara por pedir dinero prestado. ¡Compare precios!
Por eso le estamos ofreciendo estas tarjetas de crédito “preaprobadas”.
Algunas veces, las mismas compañías que un día le dicen que usted tiene mal crédito, al día siguiente le llenan el buzón con ofertas de tarjetas de crédito “preaprobadas”, préstamos sobre el valor líquido de la vivienda, y otras ofertas de alto costo. Estos fomentadores de deudas van ofreciendo préstamos y tarjetas de crédito a estudiantes universitarios desempleados, gente que recién ha terminado el proceso de declararse en quiebra y otras personas que no pueden costear estos préstamos. Por eso, no se sienta halagado cuando le ofrecen un crédito. El crédito es un negocio de obtener ganancias sobre el dinero que usted debe. Antes de aceptar cualquier préstamo, asegúrese de que éste sea absolutamente necesario y justo.
Para siempre.
Pagar $100 al mes por 24 meses cuesta mucho más que pagar $150 al mes por 12 meses. Y los pagos mínimos mensuales en las cuentas de tarjetas de crédito y otras cuentas podrían dejarlo a usted pagando durante décadas el interés en la compra de ¡una simple pizza! Por eso, no tome la decisión de pedir un préstamo solamente en base a los pagos mensuales bajos. Los pagos mensuales bajos son fantásticos, para aquellos que fomentan las deudas. Estos pagos son prácticamente puro interés y pueden hacer que usted termine pagando para siempre.
Por
cientos o miles de dólares.
Si parece demasiado bueno para ser verdad, probablemente lo es. Un interés del 0% para empezar. “Protección” contra cheques rebotados. Compre ahora, ¡y pague después! Los costos iniciales bajos y protección adicional son generalmente una cortina de humo para bloquearle la vista y distraerle de la realidad. La pregunta que debe hacer es: “¿Cuánto me va a costar esto en total?”. Los prestamistas esconden bien los cargos y multas. Algunas tarjetas que inicialmente ofrecen “intereses bajos” suben permanentemente los intereses hasta un 30 ó 40 por ciento luego del primer pago que usted haga tarde; o si usted gasta $1 más sobre el límite de crédito; ¡o si usted no paga o paga tarde la cuenta que le debe a otro prestamista! Las trampas que usan los que fomentan la deuda son horribles, y lo que es peor, estas trampas son por lo general perfectamente legales.
Por ahora. Aunque podemos cambiarlas cuando queramos.
Las leyes normales sobre contratos no se aplican en este caso. Las compañías que otorgan préstamos o tarjetas de crédito pueden simplemente enviarle una notificación por correo junto con su estado de cuenta mensual avisándole que estarán cambiando las tasas, la fecha de vencimiento, los cargos y multas, o la cantidad de tiempo que usted tiene para pagar el préstamo. Así de simple. El no ver esta pequeña notificación hace que los que pidieron el préstamo estén obligados a continuar con términos con los que nunca estuvieron de acuerdo.
Discúlpenos, pero no va a tener tiempo para llevárselos a su abogado.
El apuro en completar los papeles es verdaderamente una señal de alerta ante problemas. Si usted no puede llevarse el contrato del préstamo a su casa o llevárselo a un abogado, desista. Hay algo en el contrato que ellos no quieren que usted vea.
Somos iguales a usted. Confíe en nosotros.
Entre personas de edad avanzada. De un militar a otro. Entre afroamericanos. De un cristiano a otro. Los fomentadores de deuda son igual de tramadores en el reclutamiento de solicitantes de préstamos como lo son a la hora de otorgar el préstamo. A esto se llama mercadeo por afinidad. Pero que el vendedor sea parecido a usted no significa que tenga los intereses suyos en cuenta. El mercadeo por afinidad es otra manera de distraer al solicitante de crédito del precio y de los términos de un mal trato.
Nosotros ganamos. Usted pierde.
La letra pequeña de casi todos los contratos hechos con consumidores, desde los que se hacen por servicios telefónicos e Internet hasta los de la universidad o de empleo, aclara que si usted tiene un problema con el prestamista o el proveedor de ese servicio, tiene que arreglarlo de la manera que éstos establezcan, a través de arbitraje obligatorio (BMA, por las siglas en inglés de binding mandatory arbitration). Pero el BMA es un juego bien calculado. La parte contraria frecuentemente elije de antemano quién manejará el arbitraje, y puede ser que le cueste mucho dinero la audiencia de su caso. Son tantos los contratos que contienen cláusulas de arbitraje que son muy difíciles de evitar. Si le ofrecen un contrato con cláusula de arbitraje, mejor haga negocios con otra compañía.
Y no preste atención a cuánto le va a costar.
Los lugares que ofrecen efectivo al instante como “prestamistas de día de pago” y lugares donde se empeñan los títulos de autos le pueden dar préstamos muy rápido, tan rápido que los prestatarios, los que piden dinero prestado, nunca se dan cuenta de lo que son generalmente los peores préstamos que se ofrecen en el mercado. Un préstamo de cien dólares de estos buitres puede incluso hacer que una persona esté en camino a arruinar las finanzas de su familia por muchos años. Durante la temporada en la que se pagan los impuestos, tenga cuidado con los “Reembolsos Rápidos” o “Préstamos Sobre el Reembolso Anticipado”, en los cuales lo que se pide prestado es su propio reembolso de impuestos ¡a una tasa de interés alta y ridícula!
Y pase años pagándolo.
¡Tómese esas vacaciones que siempre quiso! ¡Compre ese auto extravagante! Si alguien está dispuesto a prestarle dinero es porque usted seguramente puede pagarlo de vuelta, ¿no? Bueno, en realidad no es tan así. No deje que aquellos que sacan provecho y ganancias de sus pagos le hagan creer que usted tiene el poder de pagar esas deudas.
Traducido por Consumer Action.
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